A pesar de los retos que enfrentaron al momento de decidir estar al frente en el deporte náutico, seis mujeres emprendedoras continúan luchando diariamente para ganarse un lugar en la apuesta marítima y demostrar que ellas también pueden ser titanas del mar.

Diana Emmanuelli, Gretchen Ortiz, Luz Grande, Mariecarmen Rivera, Sylvette Pérez y Tiare Sierra trabajan cada una desde su espacio en la industria para continuar abriendo puertas a otras mujeres, de modo que la figura femenina tenga una mayor representación en el campo del deporte marítimo que es dominado por los hombres.

Por supuesto, no siempre fue así. Cuando decidieron, cada una por su cuenta, aventurarse en el mar, encontraron retos inusuales, que, aunque cónsonos a los que enfrentan los hombres, se agudizaron simplemente por ser mujeres.  Cada u

Maericarmen Rivera – Medallista del Stand Up Paddle Racing

Mariecarmen Rivera conoce los deportes desde que tenía 6 años. Comenzó siendo gimnasta, disciplina que dejó a los 16 años para aventurarse en el canotaje y de ahí, unos años después, se topó con el surfing. El interés por el arte de domar las olas del mar le nació por cuenta propia. Desde entonces se ha dedicado a trabajar para mejorar su destreza en el Stand Up Paddle Racing, esfuerzo que le ganó una medalla de bronce en los pasados Juegos Panamericanos Lima 2019, la primera presea en esta modalidad que gana Puerto Rico.

“Es la primera vez en la historia que el deporte del Stand Up Paddle lo incluyen al ciclo olímpico y sí, fui la primera medalla del deporte y del país”, contó la joven de 26 años, quien cargó la bandera puertorriqueña con mucho orgullo en el podio de premiaciones en Lima.

Aventurarse en el mar para competir le ha ganado mucha confianza en sí misma, por lo que aconseja a otras chicas a que tomen la decisión de practicar deportes acuáticos sin tener miedo al desenlace. Por supuesto, al igual que en otros ámbitos deportivos, la atleta señaló que la mujer tiende a ser subestimada, pero sostiene que esa situación no debe ser  razón para no luchar por sus metas.

“Hay personas que todavía tienen la mentalidad de antes y subestiman mucho, pero obviamente esas personas, uno se da cuenta y no les presta atención”, recomendó.

La joven destacó que si alguien entiende el sacrificio de los atletas, es el Comité Olímpico de Puerto Rico, organización, que según Rivera, abre las puertas a hombres como a mujeres, conscientes de que el género no limita.

“El apoyo por parte del Comité Olímpico se ha destacado por apoyar igual a las mujeres y a los hombres. Esto es un deporte nuevo en el ámbito olímpico, y se han dedicado a desarrollar ambas ramas, no solo a los hombres. Eso es bueno porque le da la oportunidad. Las mujeres pueden aportar medallas al igual que los hombres”, dijo Rivera.

De cara al futuro la joven continuará con su entrenamiento para seguir conquistando triunfos.

Diana Emmanuelli – Race Officer

Desde muy pequeña, Diana Emmanuelli, de 25 años, participaba de los campamentos de vela del Club Náutico de Ponce. Su relación con el deporte marítimo fue muy intrínseca porque su papá perteneció a la Junta de Directores del Club, y desde los 17 años es dueño de botes.

“Siempre me encantó estar en el agua y navegando, pero nunca me gustó competir. Siempre salía a navegar solo por pasarla bien y estar en el agua”, sostuvo.

Sin embargo, su relación con la vela cambió desde los Juegos Centroamericanos del 2010, donde participó como voluntaria y descubrió una nueva pasión por la vela. Bajo la mentoría de Ronnie Ramos, comenzó a educarse sobre el manejo de competencias de vela, se sometió a una certificación de Race Management y se le abrieron nuevas puertas dentro del deporte, teniendo a cargo varias regatas como la International Dinghy Regatta del 2016.

Durante ese proceso tuvo que encarar varias dificultades por ser mujer y ser joven.

“Yo comencé a dirigir regatas cuando tenía 22 años, y pues sí, en el mundo náutico, la tendencia es que son mayormente hombres, mayores, sobre 50 años, por lo regular. Ahora mismo en Puerto Rico hay varios Race Officers, pero yo soy la más joven que dirige regatas”, indicó.

En este 2019 dirigió por primera vez una regata fuera de la Isla. Tuvo la oportunidad de participar como Race Officer en una regata del St. Thomas Yacht Club, lo que espera le continúe trayendo oportunidades a nivel internacional. Para ello, se prepara para tomar otra certificación que le permitirá manejar regatas a nivel mundial.  

Entre otros proyectos, participa como figura protagonista en una campaña de promoción privada, en conjunto con la Marina Pescadería en Cabo Rojo y la Marina Puerto del Rey en Fajardo, que busca presentar a Puerto Rico como destino ideal para los nautas del mundo.

Gretchen Ortiz – Vela Mixta Nacra 17

“Mi familia ninguna es muy acuática”, es lo primero que lanza Gretchen Ortiz al remontarse a su primera relación con el deporte marítimo. 

En su caso, conoció la vela por su expareja, quien disfrutaba de la lectura sobre el mar. Inicialmente jugaba soccer, pero luego de una lesión, tras refugiarse en los libros sobre el mar, se interesó por aprender sobre la vela. Tomó clases para conocer conceptos básicos y de ahí se lanzó a navegar en embarcaciones manejadas por equipos. 

“El tema de ser mujer, en cualquier ámbito, es un poco delicado. Muchas veces uno se tiene que probar antes de que cualquier persona pueda decir que puedes hacer eso. Mi primera regata fue la Caribbean 600, que es una regata de 600 millas (náuticas). Era yo y nueve hombres más. No sabía mucho, y el dueño lo sabía, pero me llevó, precisamente, para que yo aprendiera. Fui aprendiendo hasta que finalmente los mismos muchachos me decían, ya tú puedes hacer esto, vente hazlo, y por lo menos yo, tuve la suerte de que los compañeros que estaban alrededor mío me apoyaban”, contó la joven de 33 años.

Hoy día es instructora de principiantes en la Academia de Vela del Club Náutico de San Juan, donde le enseña a los niños que deben luchar por lo que desean. En su faceta de atleta, compite junto al medallista Quique Figueroa en vela mixta categoría de Nacra 17. Este año representaron a Puerto Rico en los Juegos Panamericanos en Perú, siendo los únicos que participaron en esta modalidad.

Luz Grande – Campeona del Bodyboarding 

El bodyboarding ha sido la pasión de Luz Marie Grande desde los 13 años, lo que le ha ayudado a desarrollar carácter en su persona. En aquel entonces visitaba la playa acompañada de su familia hasta que cierto día vio a un grupo de personas practicando el bodyboarding y no se pudo resistir a averiguar de qué trataba.

Una vez tuvo su propio equipo para practicar el deporte, se topó con la realidad de que en Puerto Rico, para aquella época, no había escuelas náuticas en las que se enseñara bodyboarding. Dado a ello, Grande tuvo que ser autodidacta y aprendió practicando, viendo a otras personas o leyendo sobre el tema. Sin embargo, ese no fue el único obstáculo que tuvo que enfrentar. Más tarde comprendió que por ser mujer tenía que encarar otros retos, desde que en el deporte se le apoya más al hombre que a la mujer, hasta que su familia la considerara incapaz para manejar los peligros del mar.

“Al ser mujer se enfrentan muchos retos, ya que es un deporte dominado por hombres. Muchas veces soy la única mujer en el agua. Vengo también de una familia que me decía que era peligroso nadar”, sostuvo.

Luego de ganar experiencia en el deporte, Grande, ahora de 32 años, se ha dedicado a llevar el mensaje de que la mujer necesita la misma representación que los hombres en el bodyboarding. Para ello, participa de charlas educativas en comunidades, presentaciones de motivación o demostrando su cría compitiendo internacionalmente. Este año fue la única puertorriqueña representando a la Isla en el circuito internacional de bodyboarding que tuvo varias paradas, como en Chile, México, Portugal e Islas Canarias.

Al momento de este reportaje, Grande se encontraba en la posición 11 de más de 100 participantes de distintas partes del mundo.

Sylvette Pérez – Vela Laser Radial

Su familia tenía relación alguna con lo náutico, así que no fue hasta el 2004 que Sylvette Pérez conoció la vela durante un programa de verano. El deporte que se convertiría en su pasión. Con 16 años, buscó seguir participando de actividades que le permitieran navegar. Oriunda de Arecibo, viajaba a San Juan, por lo que para poder sufragar sus gastos buscó un trabajo ofreciendo clases de vela.

“Fue como amor a primera vista, y de ahí seguí desarrollándome más. Se me dio la oportunidad de participar en los Centroamericanos del 2010 y de ahí siguió el interés en el deporte”, recordó.

Pero ya luego se percató de que estaba “sola en la cancha”. Mientras iba ganando experiencia, se daba cuenta que la participación femenina en el deporte de vela era mínima. En la categoría que compite, Laser Radial, muchas veces se encontró sola a nivel local, por lo que tuvo que comenzar a buscar clínicas fuera de la Isla. Al igual que muchas otras, tuvo que enfrentar retos por ser mujer, pero en su caso nunca ha querido enfocar en eso, al contrario,  el ser minoría le ha animado a querer sobresalir.

Hoy, a sus 31 años, trabaja en la Academia de Vela del Club Náutico de San Juan. Destaca su alegría al ver que la representación de la mujer en la vela esté en aumento y que ahora están exigiendo en las categorías de parejas que sean mixtas, lo que incentiva la participación de las féminas en la vela.

Pérez fue la primera mujer en Puerto Rico, de la modalidad Laser Radial, en clasificar para los Juegos Panamericanos 2019. Por situaciones fuera de su control, no pudo participar de las competencias.

Tiare Sierra – Vela

Con solo 16 años, Tiare Sierra da catedra de lo que es navegar. Nacida de unos padres que siempre amaron el mar, conoció la vela desde muy temprana edad.

“Desde que era chiquita ellos me llevaban en el velero. Siempre estuve en contacto con el agua y con las reglas del deporte. Entré a los 12 años cuando me llevaron al campamento de vela”, recordó la joven.

En sus años de competencia, le ha tocado defenderse en un espacio muy masculino. En muchas ocasiones ha tenido que competir en equipos solo de chicos, con compañeros que no la querían en su grupo porque dudaban de su capacidad para manejar la embarcación.

“Ser mujer no es un impedimento, pero eso sí, el hombre es visto, normalmente, como mejor que la mujer, más fuerte y simplemente, a veces, somos un poco echadas de menos en el deporte de la vela por esa razón”, reconoció.

A sus 16 años, ha dejado atrás la categoría de Optimist, cuya edad límite es de 15 años, por lo que le toca decidir entre navegar en la categoría de Laser 4.7 o en la de 420. Se inclina más por la de 420, pero al no tener demasiada representación femenina en la Isla, se la hará más difícil poder conseguir una compañera de su edad que esté interesada en competir para la categoría.

Este año representó a Puerto Rico en los Juegos Panamericanos, logrando el séptimo lugar en la categoría de vela Snipe mixta. Actualmente, busca prepararse para el Campeonato Mundial de Vela Juvenil (ISAF por sus siglas en inglés), a celebrarse en el 2020, donde espera destacarse para seguir ganando experiencia.

English Summary

Despite the challenges they faced when deciding to be at the forefront in water sports, six Puerto Rican women pioneers struggle daily to earn a place in this male-dominated field and show the world that they can also be sea titans. They are Diana Emmanuelli, a Race Officer competitor, Gretchen Ortiz, who sails the mixed Nacra 17 category, Luz Grande, a bodyboarding champion, Maricarmen Rivera, this year’s Stand Up Paddle Racing Panamerican bronze medal winner, Sylvette Pérez, who sailist Laser Radial, and Tiare Sierra, who at 16 years old has represented Puerto Rico in the Optimist category and is deciding on her next sailing category. Each one of them work from their space in the industry to continue opening doors to other women, so that women can attain a greater representation in water sports. When they decided to venture into water sports, they found unusual challenges, which were greater than those faced by their male colleagues simply for being a woman.. After they have fought to win respect and trust from the nautical sports industry, they are determined to keep demonstrating that women deserve the same representation as men in water sports.

Pin It on Pinterest

Share This